Murió Liz, otra víctima del aborto clandestino

La joven de 24 años había ingresado el domingo a la guardia de un hospital del Conurbano, donde le practicaron una histerectomía de urgencia y quedó internada en grave estado. “¿Cuántas muertas más van a necesitar? La clandestinidad no salva ninguna vida. La clandestinidad mata”, remarcaron desde la Campaña por el Aborto Legal.

Murió la joven de 24 años que había sido internada en grave estado tras realizarse un aborto clandestino. Había ingresado a la guardia del hospital Belgrano, en San Martín, donde le practicaron una histerectomía de urgencia. A pesar de perder el útero, la mujer que tenía un hijo de dos años no sobrevivió. El Senado rechazó el miércoles pasado la legalización del aborto y decidió que su práctica continuara en la clandestinidad.

Liz vivía en un barrio humilde de José León Suarez y el domingo ingresó a la guardia con un shock séptico, una infección generalizada, por intentar interrumpirse el embarazo con un tallo de perejil.  “Hace años que no recibíamos un caso con perejil en las guardias. La ilegalidad somete a las mujeres más pobres a las prácticas más desesperadas”, le contó a Página/12 una médica que tuvo acceso al caso pero que prefirió preservar su nombre.

En el Hospital Belgrano le extirparon el útero para que la infección no siguiera avanzando y derivaron a la joven a un hospital de mayor complejidad en Pacheco, donde quedó internada en terapia intensiva hasta que murió esta madrugada. “Esto es lo que nos deja la clandestinidad, porque ahora a las chicas les cuesta más conseguir a alguien que les haga un aborto en mejores condiciones o les ponga una sonda, que aunque por supuesto es inseguro no es lo mismo que meterse un tallo de perejil. Las chicas tienen muchísimo temor a ir presas”, agregó la médica.

 

FUENTE: PAGINA 12

Leave a Reply

Be the First to Comment!

avatar
  Subscribe  
Notify of